La importancia de la gestión sostenible de la biodiversidad en los sistemas agroganaderos

 

  • La importancia del concepto Biodiversidad se materializa en la práctica en que no puede existir una agricultura y/o ganadería sana – garantizando así la producción sostenible de alimentos – sin la presencia y acción de toda la agrobiodiversidad presente en los agroecosistemas.
  • En la mayoría de nuestros entornos, la biodiversidad cultivada tanto como la silvestre, dependen en gran medida de la gestión y las prácticas agroganaderas llevadas a cabo por l@s profesionales.
  • La gestión de la agrobiodiversidad de un territorio/municipio/pueblo necesita implementación con métricas a partir de datos recogidos en el terreno, participación y colaboración en el análisis de agricultor@s y ganader@s junto a autoridades locales, responsables políticos y habitantes del rural, y una interpretación participativa que valide los resultados e implemente medidas participativas de impulso.

La diversidad en general – en todos los ámbitos – es sinónimo de riqueza biológica, es la trama que sustenta la propia vida, y específicamente en el ámbito agroganaderos, la biodiversidad que cultivamos o criamos es la base de una producción agraria y ganadera que se adapta al territorio sin degradar el entorno ecológico que garantiza su propia continuidad. Por eso la biodiversidad agroganadera ocupa un lugar único dentro de la diversidad biológica, y es esencial para satisfacer las necesidades básicas humanas de alimentos sanos y seguros.

Dentro de los elementos de biodiversidad del agroecosistema se distinguen distintas escalas:

  • En un primer nivel los recursos alimentarios, como especies, variedades o razas en cultivo o crianza, aprovechados directamente en nuestra alimentación.
  • En un segundo nivel los recursos ambientales en relación con los alimentarios, como aquellas especies que no tienen una utilización alimentaria porque no se cosechan ni se aprovechan, pero que son fundamentales en los agroecosistemas productivos puesto que garantizan indirectamente el suministro de alimentos (refugios de polinizadores y/o fuente de alimentación de insectos auxiliares entre otras funciones ecosistémicas).
  • En el tercer nivel los recursos ambientales en general, básicos en todos los ecosistemas, y en los de producción de alimentos en particular (bosques reteniendo agua en el suelo y acuíferos, setos, ribazos y cauces como ámbitos de refugio de organismos del segundo nivel, o cubiertas vegetales para protección y gestión adecuada de suelos agrícolas.
Fuente: Ruiz de Arcaute Rivero R. (2026)

Es importante entender que la agrobiodiversidad, en todos los niveles y en particular en los dos primeros, se gestiona activamente por l@s agricultor@s y ganader@s, ya que no es solamente consecuencia de la interacción de factores bióticos y abióticos en el contexto de la selección natural, sino que la selección artificial ha jugado un papel importante en el origen y desarrollo de numerosas especies y ámbitos.

La crisis a la que está siendo sometida la biodiversidad agroganadera deriva, no sólo precisamente de la incidencia humana en los entornos naturales, sino también de la uniformización de los cultivos (nivel especies y nivel variedades) y de razas, lo que ha provocado importantes problemas puesto que la diversidad dentro de las especies es al menos tan importante como la diversidad entre especies. Es necesario mantener y aumentar la agrobiodiversidad:

  • Promoviendo la protección y el cuidado de los recursos ambientales generales (nivel 3), mediante prácticas de gestión sostenible de los ecosistemas (prevención de incendios, cuidado de acuíferos y cauces entre otros).
  • Con el cuidado de los recursos fitogenéticos, buscando una conservación dinámica y favoreciendo por tanto la conservación in situ frente a los bancos de germoplasma (ex-situ).
  • Facilitando acceso a recursos como variedades antiguas, que hoy en día es limitado.
  • Favoreciendo la producción (escala local o general) de semillas certificadas de variedades y especies: hay carencia de semillas ecológicas y de semillas de variedades locales (Ref. proyecto Liveseeding).
  • Promoviendo el desarrollo de razas locales y/o adaptadas a las nuevas condiciones climáticas, con resiliencia para adaptarse a alimentación más variada, y condiciones ambientales cambiantes.
  • Promoviendo el desarrollo de variedades adaptadas y/o Materiales Heterogéneos Ecológicos (mediante mejora genética) en todos los agroecosistemas, y que específicamente para la producción ecológica, necesitan:
    • Adaptación a dinámicas de nutrientes en suelo (Nitrógeno en particular) diferentes de lo convencional.
    • Arquitectura de planta con capacidad de control pasivo de adventicias o para evitar pérdida de humedad del suelo.
    • Fisiología de planta: adaptación a nuevas condiciones climáticas (resiliencia frente a sequía y otros retos ambientales).

Pero ¿cómo valorar la agrobiodiversidad que existe en mi entorno? Para eso están las métricas. Existen diversos modelos que permiten la evaluación de la biodiversidad en distintos niveles (ABDI – Índice de Agrobiodiversidad, MAS – Índice de Estructura Agroecológica Principal o TAPE – Herramienta para Evaluación de Eficiencia Agroecológica, entre otros), pero que necesitan su implementación con datos recogidos con presencia en el terreno, y en particular con la participación y colaboración para el análisis conjunto e interpretación participativa de agricultor@s y ganader@s, autoridades locales, responsables políticos y otros actores relevantes, con el fin de validar la precisión de sus resultados e implementar a partir de los análisis medidas participativas de impulso, aplicables en las condiciones reales de la comunidad rural de que se trate.

Fuente: Ruiz de Arcaute Rivero R. (2026)

La concienciación, implicación y participación de l@s profesionales del sector, en colaboración con las personas habitantes del medio rural, codo con codo con administraciones y responsables políticos, evaluando e implementando medidas participativas de apoyo a la biodiversidad son imprescindibles para un futuro viable del mundo rural.

Roberto Ruiz de Arcaute Rivero – Organic Agricultural Research at NEIKER BRTA

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